Los pasajeros reportan consistentemente una experiencia profundamente problemática con este transportista. Los vehículos son minivans envejecidas en malas condiciones mecánicas, que carecen de aire acondicionado, Wi-Fi, inodoros y ventilación adecuada, a menudo con solo una pequeña ventana como única fuente de aire. Los retrasos de 30 minutos a más de dos horas son una práctica estándar; el transportista sobreventa sistemáticamente las rutas y consolida múltiples reservas en salidas únicas, dejando a los pasajeros de pie a pesar de las reservas pagadas. El comportamiento del personal es impredecible: mientras algunos conductores ayudan con el equipaje y mantienen la profesionalidad, otros son hostiles, fuman en la cabina y exigen recargos por equipaje no revelados. La política de reembolso es explotadora, reteniendo el 25-30% del costo del boleto bajo vagas 'tarifas de cobro' con una elegibilidad mínima de reembolso dentro de las 24 horas previas a la salida. Los cambios de última hora en los horarios de salida y los lugares de embarque son comunes. La relación calidad-precio es excepcionalmente deficiente; los pasajeros pagan 220-300 grivnas por viajes en vehículos que se averían a mitad del trayecto, mientras que los transportistas de la competencia ofrecen autobuses superiores a precios similares o inferiores.
¡Sé el primero en dejar una opinión!